Katie Abey es una ilustradora humana que vive en una pequeña casa estilo hobbit en Derbyshire, con un gato, un erizo y un marido. Su obra ofrece dosis ilustradas de felicidad y motivación, realzadas con un pequeño toque de sarcasmo. Gran amante de los animales, a menudo representa criaturas con un aspecto ligeramente indiferente, perturbado e incluso un poco loco. Le gusta usar mucho color en sus diseños, un amor por el color que se refleja tanto en su estudio de tonos brillantes como en su cabello, que cambia con frecuencia de color para adaptarse a su entorno. Cuando Katie no está dibujando gatos y llamas tontos, disfruta del yoga, la lectura y hablar de sí misma en tercera persona.