Annie es una artista cuya sangre cubano-venezolana está impulsada por una pasión incomparable por la pintura. Cuando era niña, pasó innumerables horas creando carteles para las aulas de las escuelas a las que asistía. Este amor por la creación la llevó posteriormente a estudiar diseño gráfico en Caracas, Venezuela.
A pesar de las dificultades que enfrenta la gran mayoría de los inmigrantes, tras llegar a Estados Unidos en 1999, nunca abandonó su pasión por el arte. En 2000, estudió “arte mural” en el Miami-Dade College. De 2001 a 2003, Annie se dedicó a crear frescos por encargo, mientras continuaba trabajando durante muchos años en los campos del diseño gráfico y el marketing.
En 2020, durante el confinamiento impuesto por la pandemia de COVID, Annie sintió la necesidad de volver a pintar y empezó a hacerlo en tablas de quesos que tenía en casa. Le conmovieron profundamente las reacciones de la gente y sus grandes sonrisas, en un momento en el que el mundo necesitaba llenarse de alegría más que nunca. Desde entonces, sus creaciones se han exhibido en muestras de arte y artesanía en Miami y son objeto de pedidos en todo Estados Unidos.
La visión de Annie siempre ha sido crear arte que haga sonreír a la gente y hacerla feliz de tenerlo en su hogar. Sus creaciones son un reflejo de su deseo de compartir su alegría y pasión por la vida con los demás, inspirándolos a encontrar su propia fuente de felicidad y creatividad en el mundo que nos rodea.
A través de cada obra que crea, Annie deja una parte de sí misma y de su corazón.